Los futbolistas también corren (Parte I)

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El paso del tiempo tiene por oficio desafiar las aptitudes del ser humano, mucho más cuando de deporte hablamos, pues el desempeño de los atletas debe orientarse a destacar cada vez más en su área.

Aunque la distancia recorrida por un jugador de fútbol depende de variantes como su posición en el campo o la intensidad del partido, lo cierto es que normalmente suelen recorrer entre 8 y 12 kilómetros por encuentro; pero la realidad es que esto no siempre fue así.

Tomando como referencia la participación de Pelé en el mundial de Suecia 58, un jugador de sus características corría en cada partido cerca de 4 kilómetros; en México 70 el desplazamiento apenas aumentó a 5.5 kilómetros, mientras que para las dos siguientes copas del mundo, Alemania 74 y Argentina 78, las piernas de un delantero recorrían de 6 a 8 kilómetros. Por lo que vemos, las cosas han cambiado drásticamente.

Entonces, la distancia recorrida por jugadores de primera división, ha aumentado de los 3 – 5 kilómetros en los años 60 a los 10 – 12 kilométros recorridos a partir de los años 70-80.

Entendiendo que un jugador de fútbol no corre los 90 minutos que dura cada partido, debemos segmentar su desempeño en un 18% de carrera, un 72% de caminata, otro 7% de sprints o arrancadas explosivas y el 3% restante corren en posesión del balón o regateando al contrario. Esto se sabe gracias a las estadísticas que desde 2008 ofrece la UEFA.

En cuanto a la velocidad que imprimen, estudios de cuantificación del esfuerzo físico del jugador de fútbol en competición encontró que; los jugadores sólo corren al tope de su velocidad un 12 por ciento del partido, equivalente a 11 minutos. Pero ese período es corrido más rápido que un velocista de 400 metros. Durante 44 minutos el jugador trota y por los restantes 35 minutos el desplazamiento del futbolista es lento, casi caminando.

El doctor José Luis Serrano, médico de la selección mexicana de fútbol durante más de una década, explica que hoy en día el futbolista está preparado para correr gran parte del partido exigiéndose al máximo y que además se prepara conociendo los efectos de su alimentación y la necesidad de un descanso adecuado para rendir de forma eficiente.

Los cuidados de recuperación son bastante similares a los que se les aplica a los corredores élite; la implementación de vendajes neuromusculares para reducir la inflamación en regiones lesionadas, los masajes, el estiramiento y las fisioterapias lo ponen de regreso en el campo a los pocos días dispuesto a seguir entrenando…

Para leer la segunda parte haz click aquí: http://soymr.info/Nx6g9k

 

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Sobre el Autor

Lic. en Comunicación Social, egresada de la Universidad Monteávila. Apasionada del deporte como estilo de vida y fiel creyente de que el trabajo entre el cuerpo y la mente pueden conducirnos a alcanzar cualquier meta.