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El ABC del etiquetado nutricional

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Educar a la población sobre cómo llevar estilos de vida activos y saludables debe ser una prioridad de salud pública para combatir la obesidad a nivel mundial. Para que las personas mejoren sus hábitos de alimentación es clave que tomen decisiones informadas sobre lo que están comiendo y bebiendo.

De acuerdo con la nutricionista colombiana Claudia Angarita, es fundamental que todos aprendan a interpretar correctamente el etiquetado nutricional y las Guías Diarias de Alimentación (GDA).

La etiqueta nutricional es la presentación formal de la información que debe constar en el empaque de los productos alimenticios. Cada país establece su propio estándar basado en las normas alimentarias y reglamentos de la Comisión del Codex Alimentarius de la Organización para las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otro lado, las Guías Diarias de Alimentación (GDAs) es un sistema gráfico que han adoptado voluntariamente algunas empresas de la industria de alimentos y bebidas. La diferencia entre el etiquetado nutricional y las GDAs es que estas últimas ayudan al consumidor a comprender la información principal que aparece en el etiquetado nutricional de una manera más clara y sencilla.

 

¿Cómo leer una etiqueta nutricional?

Según Angarita, lo primero que uno debe mirar en la etiqueta nutricional de los alimentos son 3 cosas: el tamaño de la porción, la tabla nutricional y la lista de ingredientes. La especialista describe algunas de las secciones más importantes del etiquetado de la siguiente manera:

  • Tamaño de la porción: es lo primero en lo que se debe fijar.Indica la cantidad del alimento sobre la que se provee la información nutricional. Un consumo superior a esa porción le aporta más calorías.
  • Calorías totales: señala por porción cuantas calorías aporta. Lo ideal es compararlo con productos similares y, si se está siguiendo una dieta con restricciones calóricas, escoger aquellos que tengan menos calorías.
  • Calorías de grasa: muestra la proporción de calorías aportadas por la grasa, si este valor es cercano al valor de las calorías totales esto determina que es un alimento rico en grasa o viceversa, por ejemplo, el aceite de soya, girasol u oliva. Si es alto (contiene 10% o más del valor de referencia) se debe mirar qué tipo de grasa tiene para verificar si es saludable o no. Se determina si una grasa es saludable o no, al comparar el valor de cada una con el valor de referencia:

Saturada: si el valor es alto (superior al 7%), no es saludable.

Mono insaturada: si el valor es alto (más de 4.5 g o el 13%), es saludable.

Poli insaturada: si el valor es moderado (3.5 g o el 10%), es saludable.

Grasa trans: si el valor es alto (superior a 1 g), no es saludable.

  • Colesterol: es importante identificar la cantidad y seleccionar aquellos alimentos que tengan menor cantidad o que sean libres de colesterol.
  • Sodio: lo ideal es que se seleccionen alimentos que aporten menos sal comparado con otro alimento similar, y que aporten menos de 140 mg de sodio por porción.
  • Carbohidratos: indica qué cantidad y cuál es la fuente del carbohidrato. En este punto es primordial fijarse en la cantidad de fibra que aporta el alimento. Alimentos que aporten menos de 2.5 gramos no se pueden llamar integrales, ni se pueden declarar como ricos en fibra.
  • Azúcar: debe fijarse en la cantidad de azúcar que aporta, esto puede ser de utilidad para pacientes con diabetes o personas con problemas de peso.
  • Proteína: indica la cantidad de proteína para saber si es fuente o no de la misma, además ayuda a identificar de dónde proviene (animal o vegetal).
  • Vitaminas: conocer las vitaminas puede ayudar cuando hay deficiencias específicas de ellas, y el consumo del alimento o bebida puede mejorar la condición actual.

De acuerdo con la nutricionista también es importante fijarse en los mensajes del contenido nutricional (Ej: libre de grasa trans, libre de colesterol), la fecha de vencimiento y si tiene el respaldo de empresas o asociaciones científicas.

Angarita señala que el etiquetado nutricional también es una herramienta útil para comparar alimentos similares, permitiendo que la selección sea la más apta según las condiciones de la persona. También ayuda a reconocer sustancias que posiblemente no son toleradas por algunas personas. Por ejemplo, un paciente con intolerancia al gluten (complejo de proteínas que se encuentra en la semilla de muchos cereales combinada con almidón), si lee la etiqueta correctamente podrá verificar si el alimento tiene o no este componente.

 

Las Guías diarias de Alimentación

A simple vista las GDAs son un sistema gráfico fácil de interpretar que informa sobre el contenido de calorías, grasas totales, azúcares y sodio que aporta un producto y cuánto representan esas cantidades en relación a los Valores Diarios de Referencia (VDR) establecidos para una alimentación equilibrada (Ver Tabla 1-GDA). En promedio, el VDR es de 2000 calorías para un adulto sano.

 

 

Tabla 1. Ejemplo de GDA: ¿Qué nos está diciendo?

1. Este icono ofrece información sobre el contenido energético de una ración del producto.2. En este ejemplo, cada ración de 40g del producto contiene 160 calorías o (kcal) de energía.3. Porcentaje de energía (kcal) que aporta una ración de producto respecto a lo que necesitamos en un día (CDO/GDA). En el ejemplo una ración del producto aporta el 8% de la cantidad de energía que necesitamos al día: (2000 kcal): 160/2000 x 1000= 8%.

 

Cada ración de 40g contiene:

de la cantidad diaria orientativa para un adulto

Fuente:

Claudia Angarita

Nutricionista Dietista

 

La nutricionista agrega que en una alimentación adecuada, en términos porcentuales, deben estar presentes los carbohidratos en un 60%, las grasas en un 30% y las proteínas en un 10% del valor calórico total diario. Sin embargo, menciona que los VDR son calculados a partir de las necesidades medias estimadas de la población y que varían de país a país.

Según Angarita la clave para lograr un estilo de vida saludable es alcanzar un equilibrio calórico, por eso recalca que es fundamental saber interpretar las etiquetas nutricionales y las GDAs, para poder tomar decisiones informadas cada vez que se visita el supermercado. Realizar actividad física en forma regular también es parte de la ecuación.

“Una dieta equilibrada debe incluir suficientes cantidades de cereales, leguminosas, frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, aceites y grasas, así como una adecuada hidratación. No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal o bien balanceadas”, añadió la nutricionista Dietista.

 

Fuente:

María Alicia Rodríguez
Proa Comunicaciones Integradas

Directora de Información
[email protected]com.ve

 

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