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Esguinces de tobillo, ¿Son todos iguales?

Esguinces de tobillo, ¿son todos iguales?

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Las lesiones que se ubican en el sistema musculoesquelético, son muchas y diversas en su presentación. Las combinaciones alcanzan un escandaloso número, por lo que para abordarlas es necesario generar estrategias de evaluación y tratamiento partiendo de conceptos generales para acercarnos a tales problemas.

El tobillo es la estructura de enlace entre la pierna y el pie, es el asiento de una de las lesiones más frecuentes del sistema locomotor: El esguince de tobillo. Se ubica en el segundo lugar de todas las lesiones vinculadas con el deporte sólo detrás de las lesiones de rodilla.

Un esguince es la ruptura de un ligamento, ya sea de forma total o parcial. Un ligamento es la estructura fibrosa que une a dos huesos (al menos) para darles estabilidad de forma estática, es decir, no cuentan con una actividad intrínseca (como si lo tendrían músculos, tendones e incluso fascias) para evitar un desplazamiento fuera de la posición deseada para una articulación.

Hablar de un esguince de tobillo de manera global implicaría una lesión de muchas estructuras ligamentarías, que de entrada sería una catástrofe. Es por eso que debemos establecer con claridad los elementos involucrados en nuestro diagnóstico. Los ligamentos más comúnmente involucrados son los ubicados en la cara externa del tobillo, especialmente el ligamento peroneoastragalino anterior y el peroneo calcáneo. Alcanzan en frecuencia hasta un 80 a 85% de todos los esguinces de tobillo. Esto está en relación directa con el mecanismo de lesión vinculado a las actividades deportivas que se asocian con cambios de dirección o saltos.

Sin embargo, también tenemos otros ligamentos que pueden estar involucrados, como los que se ubican en la cara medial del tobillo (ligamento deltoideo) o los menos mencionados pero más importantes en cuanto a gravedad y asociados a periodos largos de recuperación, los esguinces altos de tobillo. Destacando por supuesto que en estos dos últimos escenarios tenemos menor incidencia, es decir, una menor aparición de casos nuevos frente a su contraparte los esguinces de la cara lateral del tobillo, ya expuesto arriba.

Los esguinces de tobillo son lesiones que afectan no solo a los ligamentos, sino que afectan a las estructuras vasculares y nerviosas alrededor de ellos y en ocasiones también relacionarse con lesiones óseas.

La importancia de un diagnóstico adecuado y el establecimiento de un programa de rehabilitación temprano es una prioridad entendiendo que esto puede además de restaurar la función del individuo de manera prematura, también disminuye el riesgo de complicaciones como pueden ser la inestabilidad funcional o anatómica y la subsecuente artrosis (deterioro de la articulación) en hasta un 78% de los tobillos inestables.

El diagnostico de estas lesiones ha de estar relacionado con un árbol de toma de decisiones, en donde lo primero es establecer la necesidad de descartar alteraciones a nivel óseo. A continuación, establecer la cantidad y tipo de involucro de los ligamentos afectados, para caracterizar el esguince y actuar y planificar en consecuencia.

Definido lo anterior, es importante establecer un panorama que regularmente tiene 4 etapas. La rehabilitación primaria, la rehabilitación temprana, tardía y la fase de reinserción.

En este horizonte nuestros primeros objetivos se centran en limitar el daño, permitir la cicatrización adecuada de los tejidos afectados, la resolución de los edemas o efusiones generados y la limitación del dolor. A continuación trabajaremos en mantener el movimiento articular y activación muscular de las estructuras adyacentes, con una intención especifica en los músculos que se vinculan con la flexión plantar y eversión del tobillo.

Posteriormente alcanzar tareas funcionales como la marcha con cada vez menos déficits y fuerza suficiente como para generar ascenso y descensos de escaleras y cambios discretos o mínimos de dirección. Alcanzados los objetivos anteriores se plantean objetivos para integrar gestos motores complejos que podrán eventualmente ser la base para gestos deportivos a velocidades y circunstancias más exigentes.

El conducir de manera equivocada el proceso de rehabilitación puede exponer al paciente a complicaciones de las que hablamos anteriormente.

Cumplir cada uno de los objetivos implica el conocimiento preciso de elementos diversos como los medios físicos, el ejercicio terapéutico y los procesos biológicos vinculados con la inflamación y reparación tisular; a cargo de un equipo médico y de profesionales de la salud vinculados en forma multidisciplinar.

En el imaginario colectivo, estarán lesiones diversas de iconos deportivos que sufren este tipo de lesiones en circunstancias que resultan casi siempre dramáticas. Los comentarios banales son comunes por parte de la prensa o el público en general quienes tienden a minimizar este tipo de problemas, que muchas veces no solo afectan a una sola estructura anatómica; y que si en forma ineficiente son abordados, pueden dejar secuelas de consecuencias lamentables, especialmente en el ámbito del deporte; aunque a largo plazo también en sujetos ordinarios.

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